La Guardia Civil ha resuelto uno de los casos más complejos de los últimos años en Málaga tras años de ardua investigación en la que el azar ha jugado cierto papel. Se trata del asesinato y descuartizamiento de Francisco José Agüera, desaparecido en abril de 2020 en Coín. La clave estuvo en un hallazgo fortuito que, seis años después, permitió reconstruir el crimen y señalar al responsable.