La imágenes de Nepal desde el satélite revelan el antes y el después de la devastadora riada de lodo. La zona, que era un lugar místico, lleno de pequeños negocios de montañeros y turistas es ahora un lugar inhóspito, donde queda desolación y lodo. Del edificio fronterizo de Gyirong, orgullo del Gobierno chino, solo han quedado escombros.