Una mujer que trabaja en un cementerio en Langreo, Asturias, ha sido 'enterrada viva' por su compañero de trabajo. Este hombre hacía la vida imposible a esta mujer a diario, ya que no quería a mujeres trabajando con él, hasta que ha ido más allá y enterraba a esta mujer en una tumba a tres metros de profundidad en un panteón, sola y sin escaleras para poder salir.