El culebrón Julián Álvarez sigue sin llegar a su fin, pero en el Atlético de Madrid están poniendo medidas para ello. Todos arropan al jugador, que según contó Pipi Estrada en El Chiringuito, recibió un gran apoyo dentro del vestuario. Fue el de su amigo Cuti Romero, que charló con él para que cambiara su actitud de una vez por todas.